El joven apareció recuperado en un programa de televisión después de que un insólito accidente dejara una llave penetrara en su cerebro después de atravesar el zócalo del ojo.
Todo sucedió el 2 de septiembre cuando Nicholas Holderman, que asà se llama el niño accidentado, estaba jugando con sus hermanos. Sus padres le oyeron gritar y tras comprobar el terrorÃfico panorama su madre llamó presurosa al 911.
Pasó seis dÃas en el hospital durante los cuáles consiguieron extraer limpiamente la llave incrustada sin afectar a su cerebro. Quince minutos después de esto, los médicos contemplaron con sorpresa que el objeto no habÃa causado heridas oculares graves. Nicholas ha conseguido recuperarse también de las señales del ojo afectado de tal forma que es difÃcil distinguir su ojo accidentado del que no lo es.
Fuente y ampliación de información: Dailymail. VÃa: Digg. (Inglés)


